El stand del proyecto LIDERA fue reconocido en la categoría Exposición Stand Interior por acercar al público productos del bosque, saberes locales y las voces de quienes protegen estos territorios.
Santa Cruz, septiembre de 2026.— El stand de las productoras de la Chiquitanía y la Amazonía, que participan en el proyecto LIDERA impulsado por CIPCA y Oxfam, recibió la Palma Dorada de Fexpocruz 2026 en la categoría «Exposición Stand Interior». El reconocimiento destaca que la propuesta llevó a la feria la riqueza productiva de ambos territorios y, sobre todo, las historias de las personas que los habitan y protegen.
Durante la feria, las productoras compartieron con el público café, champú, artesanías, tejidos tradicionales y otros productos elaborados a partir de la transformación de frutos y materias primas del bosque. Cada producto representa y visibiliza conocimientos, prácticas productivas y alternativas económicas vinculadas al cuidado de ambos territorios amenazados por la expansión de la frontera agrícola, los incendios forestales y la contaminación de las fuentes de agua.
El stand fue también un espacio de encuentro. Las mujeres productoras contaron a las y los visitantes el trabajo productivo que realizan en sus comunidades, la transformación de productos del bosque y también los desafíos que enfrentan para proteger el bosque ante los incendios, la tala ilegal y la contaminación. Así, la exposición logró conectar las historias de cambio y empoderamiento económico de las mujeres productoras con las luchas cotidianas que sostienen la vida en la Chiquitanía y la Amazonía bolivianas.
La exposición fue organizada por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), en el marco del proyecto LIDERA, implementado junto con Oxfam en Bolivia. La iniciativa fortalece el liderazgo de mujeres, jóvenes y comunidades locales, y promueve la justicia ambiental con enfoque de género, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible.
El proyecto se desarrolla en las regiones de la Chiquitanía y la Amazonía bolivianas con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La Palma Dorada reconoce, de esta manera, no solo una propuesta expositiva, sino el trabajo y las voces de quienes producen, lideran y defienden estos territorios.












