El presente estudio amplía la evidencia y refuerza el análisis con candidatas a nivel departamental y local en las elecciones autonómicas de 2026. El principal hallazgo es inequívoco: la violencia política digital de la que son objeto las mujeres no es algo circunstancial ni aislado, sino una acción sistemática, estructural y multifacética que combina acoso, difamación, sexualización, violencia simbólica y desinformación.
En tal línea, esta publicación demuestra con evidencia que la violencia política digital es un fenómeno que se construye de manera deliberada como un mecanismo de regulación simbólica y de exclusión política y disciplinamiento de las mujeres. Se trata, por tanto, de una fuerte barrera que atenta contra la representación paritaria y el re conocimiento de las mujeres en el ámbito público-político.
Con el propósito de enfrentar tal fenómeno, la primera tarea es ponerlo en evidencia y entender cómo se construye y cómo opera en las redes sociales digitales. De ello se ocupa este boletín con datos y análisis crítico como insumo para la conversación pública en democracia.
