Teniendo en cuenta que las decisiones que tomamos permiten la sobrevivencia, por qué no tomar una que afecte consciente y realmente nuestro presente y futuro, de manera planificada y cumpliendo objetivos que nos hagan sentir personas plenas.
Esa importante decisión es la realización del proyecto de vida. Un plan que permita el autoconocimiento, una autoestima saludable, el logro de sueños y la participación activa en el desarrollo de la sociedad.
Es una actividad dinámica que requiere ser evaluada constantemente, a lo largo de la vida, con estrategias adecuadas a tu edad, situación y necesidades.
Al construir tu proyecto de vida, también podrás apoyar a tus compañeras y compañeros a realizar los suyos propios; y estarás contribuyendo a mejorar la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes, convirtiéndote en una embajadora o embajador de horizontes.
