Oxfam presentó los dos volúmenes de documento de debate “El costo social del ajuste”, investigaciones elaboradas junto al Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Privada Boliviana (CIEE-UPB), que analizan las posibles consecuencias sociales de las políticas de ajuste fiscal y cambiario en el país. Los informes examinan, desde una perspectiva de equidad, cómo las medidas económicas que se debaten en el escenario nacional podrían profundizar las desigualdades existentes y afectar con mayor severidad a los sectores más vulnerables.
El Volumen I, titulado “Los hogares y las familias”, estima los efectos de dos posibles reformas estructurales: la eliminación del subsidio a los carburantes y la liberalización del tipo de cambio. Los resultados muestran que eliminar el subsidio a los combustibles incrementaría la pobreza moderada y extrema en 2,5 y 1,5 puntos porcentuales, respectivamente; mientras que una devaluación de la moneda boliviana elevaría estas tasas en 10,8 y 4,7 puntos porcentuales. Esto implicaría un retroceso de veinte años en nuestras cifras de pobreza extrema y moderada.
El estudio concluye que ambas medidas tendrían efectos regresivos, con mayor impacto en los hogares de menores ingresos, y recomienda la implementación de medidas compensatorias y redes de protección social que mitiguen los efectos del ajuste.
El Volumen II, “Las microempresas y los emprendimientos familiares”, complementa este análisis al examinar cómo las reformas económicas afectarían a los pequeños negocios y unidades productivas —sector donde se concentra más del 80% del empleo en el país y uno de los más vulnerables frente al ajuste.
A través de entrevistas y modelaciones, se muestra que la devaluación y el aumento de los costos de insumos pondrían en riesgo la sostenibilidad de miles de emprendimientos, especialmente aquellos liderados por mujeres y jóvenes. El informe advierte que, sin políticas de apoyo y financiamiento accesible, las microempresas absorberán los costos del ajuste reduciendo márgenes de ganancia, salarios o empleo, lo que agravaría las brechas de desigualdad económica y de género.
Ambos estudios destacan que los ajustes de carácter “ortodoxo”, aunque buscan estabilizar la macroeconomía, trasladan los costos de la crisis a los hogares y pequeños productores, por lo que plantean la necesidad de una transición económica con justicia social.
“Para nosotros este tema es importante porque es un tema de justicia social y de gobernabilidad. Sabemos que el ajuste macroeconómico ya está en marcha y que su costo social es desigual. ¿Cómo se va hacer el ajuste económico? ¿Va ser pensado, y definido únicamente en los escritorios técnicos, por especialistas en ajustes macroeconómicos? Posiblemente no se está observando con la suficiente rigurosidad cómo y a quiénes va a afectar este ajuste y, por tanto, no se está previendo con la seriedad necesaria la gestión de la gobernabilidad y la viabilidad de esas políticas. Contribuir a esta conversación es la intención de estos estudios”, señaló Lourdes Montero, Directora País de Oxfam en Bolivia, durante la presentación.
